
Bajo el muro de piedra
La encontramos apretada en un hueco bajo un muro de piedra, medio oculta entre la hierba alta que crecía al pie. Hacía poco que había perdido a su familia, y estaba tan asustada que se había metido allí para esconderse. Desde aquella estrecha rendija entre las piedras, no nos quitaba los ojos de encima.









































