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Golpe de calor en perros: signos, primeros auxilios y prevención

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7 min de lectura Última actualización

De PawPedia, una enciclopedia de la vida con animales

Contenido
Golpe de calor en perros
Un perro lanudo de color canela acostado sobre la hierba a la sombra de un árbol, con un cuenco metálico de agua al lado y una mano sobre el lomo.
Un perro descansando a la sombra con un cuenco de agua cerca
CausaUn perro absorbe o produce más calor del que su cuerpo puede eliminar
Afecta aEl cerebro, los pulmones, los riñones, el hígado, el intestino y el sistema que hace que la sangre coagule
Con mayor riesgoCualquier perro puede sufrirlo; las razas de hocico chato, como el bulldog inglés, el bulldog francés y el carlino (pug), tienen más riesgo
Primeros signosJadeo intenso que no se calma con el reposo, babeo, lengua y encías de color rojo intenso
Signos frecuentesA medida que empeora: vómitos o diarrea (a veces con sangre), tambaleo o colapso, encías pálidas o azuladas, convulsiones, confusión
DiagnósticoNormalmente, por el relato de lo ocurrido, la temperatura del perro y una exploración física
TratamientoEn el veterinario: a menudo más enfriamiento con agua y ventiladores, fluidos por vía intravenosa (IV) y oxígeno; los casos graves pueden quedar hospitalizados
PronósticoMuchos perros se recuperan con una atención rápida; algunos quedan con daños duraderos en los órganos
PrevenciónPasea a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde; acorta o suprime los paseos en los días más calurosos
Riesgo para las personasNo es una infección, así que no se transmite a las personas, aunque el mismo calor puede dañar a todos los expuestos
Es una urgencia siJadeo intenso que no se calma, colapso, convulsiones, confusión o sangre en el vómito o las heces: empieza a enfriarlo y llama al veterinario de inmediato

El golpe de calor se produce cuando un perro absorbe o produce más calor del que su cuerpo puede eliminar. Los perros sudan muy poco y pierden la mayor parte del calor sobrante jadeando. Cuando el aire es caluroso o húmedo, o el perro está haciendo un gran esfuerzo, el jadeo deja de ser suficiente. La temperatura corporal sigue subiendo y el calor empieza a dañar el cerebro, los pulmones, los riñones, el hígado, el intestino y el sistema que hace que la sangre coagule.

La temperatura normal de un perro es de unos 37,5 a 39,2 °C (99,5 a 102,5 °F). Investigadores veterinarios del Reino Unido aconsejan un enfriamiento urgente para cualquier perro cuya temperatura se acerque a los 41 °C (unos 106 °F). Sin embargo, una sola medición es solo una parte del cuadro. También importa cuánto tiempo estuvo sobrecalentado el perro, y un perro que se ha enfriado de camino a la clínica todavía puede estar muy grave.

Causas

En un amplio estudio del Reino Unido sobre perros atendidos por veterinarios, el ejercicio fue, con diferencia, el desencadenante más frecuente. Aproximadamente tres de cada cuatro casos con una causa conocida comenzaron durante un paseo, una carrera o el juego. Después venía el tiempo caluroso por sí solo, seguido de los perros encerrados en vehículos. Un número menor de casos comenzó en edificios calurosos, durante visitas al veterinario o a la peluquería canina, o cuando un perro quedó atrapado bajo una manta.

Hubo casos relacionados con el ejercicio en todos los meses del año, con un pico en julio. Una larga sesión de lanzar y traer la pelota en un día cálido de primavera puede ser suficiente. Los vehículos estacionados siguen siendo un peligro grave. En un estudio estadounidense, se dejó un vehículo de color oscuro al sol en días de entre 22 y 36 °C (72 y 96 °F). En una hora, el interior llegó a estar, de media, unos 22 °C (40 °F) más caliente que el aire exterior. La mayor parte de ese aumento se produjo en los primeros 30 minutos, y dejar las ventanillas ligeramente abiertas casi no marcó ninguna diferencia.

Perros con mayor riesgo

Cualquier perro puede sufrir un golpe de calor, pero algunos tienen más riesgo. Las razas de hocico chato, como el bulldog inglés, el bulldog francés y el carlino (pug), tienen las vías respiratorias cortas y estrechas, por lo que el jadeo los refresca peor. En los datos del Reino Unido, el chow chow, el galgo inglés, el springer spaniel inglés, el golden retriever, el cavalier king charles spaniel y el dogo de Burdeos también presentaban un riesgo mayor. Los perros más pesados, los que superan el peso medio de su raza y los perros de más de 12 años tenían más probabilidades de verse afectados. El pelaje espeso, los problemas respiratorios y otras afecciones de salud aumentan el riesgo. El golpe de calor durante el ejercicio afecta sobre todo a perros más jóvenes, que tienden a correr y jugar con más intensidad y durante más tiempo.

Signos que hay que vigilar

Los primeros signos son fáciles de confundir con los de un perro que simplemente tiene calor y está cansado. Presta atención al jadeo intenso que no se calma con el reposo, el babeo, la lengua y las encías de color rojo intenso, y a un perro que parece lento, rígido o inestable. Un perro que se acuesta en pleno calor y no quiere levantarse necesita tu atención de inmediato.

A medida que el golpe de calor empeora, puedes observar lo siguiente.

  • Vómitos o diarrea, a veces con sangre
  • Debilidad, tambaleo o colapso
  • Encías que se vuelven pálidas o azuladas
  • Temblores o convulsiones
  • Confusión, no reaccionar ante ti o pérdida del conocimiento
  • Pequeñas manchas rojas o hematomas en las encías o la piel, un signo de problemas de coagulación

Cuándo es una urgencia

Si observas cualquiera de estos signos cuando hace calor o después del ejercicio, empieza a enfriarlo y llama al veterinario de inmediato. El colapso, las convulsiones, la confusión o la sangre en el vómito o las heces significan que el perro está en grave peligro. En investigaciones del Reino Unido que clasificaron los casos según su gravedad, casi todos los perros con signos leves sobrevivieron. Más de la mitad de los perros con signos graves, como convulsiones repetidas, falta de respuesta o hemorragias, murieron. Un enfriamiento rápido y una atención veterinaria rápida dan al perro la mejor oportunidad.

Primeros auxilios antes de ir al veterinario

Investigadores veterinarios y organizaciones de bienestar animal del Reino Unido resumen el consejo así: “primero enfriar, después trasladar”. Cuanto más tiempo permanece sobrecalentado un perro, más daño puede causar el calor. Empieza a enfriarlo donde estés y llama a tu veterinario o a la clínica veterinaria de urgencias más cercana en cuanto puedas.

Lleva al perro del sol a la sombra o a una habitación más fresca. Vierte agua fresca o fría sobre todo el cuerpo, evitando la cabeza. El agua fría directamente del grifo sirve, y no hace falta esperar a tener agua tibia. El aire en movimiento de un ventilador, una ventana abierta o la brisa ayuda a que el agua se lleve el calor. Un perro joven y sano que esté consciente también puede colocarse en una bañera o una piscina infantil, manteniéndole la cabeza bien por encima del agua. Para los perros mayores y los perros con problemas de salud, las recomendaciones del Reino Unido prefieren, en cambio, verter agua y usar aire en movimiento.

No cubras al perro con toallas mojadas. Pueden retener el calor contra el cuerpo y enfrían mucho más despacio que verter agua. Una toalla mojada debajo del perro no es un problema. Evita que entre agua en la nariz y la boca. Si el perro está alerta, ofrécele agua fresca para beber, pero no lo obligues. Nunca dejes solo en el agua a un perro confundido o inconsciente.

Sigue enfriándolo hasta que la respiración agitada empiece a calmarse, y pregunta a tu veterinario por teléfono durante cuánto tiempo continuar. Después, ve a la clínica en un vehículo fresco, con el aire acondicionado encendido o las ventanillas abiertas, para que el perro siga enfriándose por el camino. Asegúrate de que el perro no pueda saltar fuera. Se recomienda una revisión veterinaria aunque tu perro parezca recuperarse por completo, porque los daños en los riñones, el hígado, el intestino o la coagulación de la sangre pueden no notarse desde fuera. Para otras urgencias, como hemorragias, atragantamientos o quemaduras, consulta primeros auxilios para perros y gatos.

Cómo lo diagnostican y tratan los veterinarios

Los veterinarios suelen diagnosticar el golpe de calor a partir del relato de lo ocurrido, la temperatura del perro y una exploración física. Es posible que la temperatura ya haya bajado cuando llegues, así que dile al veterinario cuánto tiempo estuvo el perro expuesto al calor y qué hiciste para enfriarlo. Los análisis de sangre y de orina, incluidas las pruebas de coagulación, ayudan a ver si los órganos se han visto afectados.

El tratamiento depende de lo enfermo que esté el perro. A menudo incluye más enfriamiento con agua y ventiladores, fluidos por vía intravenosa (IV) y oxígeno. Algunos perros necesitan medicamentos para controlar las convulsiones o proteger el intestino, y otros necesitan sedación o anestesia para asistir su respiración. Los perros con un golpe de calor grave pueden necesitar quedarse hospitalizados para que el equipo vigile los riñones, el hígado y la coagulación. Al volver a casa, un perro suele necesitar una vigilancia atenta durante uno o dos días y una revisión de control. Muchos perros se recuperan con una atención rápida. Algunos quedan con daños duraderos en los órganos que requieren cuidados a largo plazo.

Prevención

El golpe de calor es mucho más fácil de prevenir que de tratar. Estos hábitos ayudan en los días calurosos.

  • Pasea a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde, y acorta o suprime los paseos en los días más calurosos.
  • Haz que los juegos de traer la pelota y de correr sean cortos, con pausas para descansar a la sombra. Algunos perros siguen jugando mucho más allá del momento en que deberían parar.
  • Detén el ejercicio si tu perro jadea con mucha fuerza, le cuesta respirar o va más despacio y no quiere seguir.
  • Asegúrate de que tu perro siempre tenga sombra y agua fresca, dentro y fuera de casa.
  • Nunca dejes a un perro en un vehículo estacionado, ni siquiera unos minutos ni con las ventanillas abiertas.
  • Mantén a tu perro en un peso saludable.
  • Evita el pavimento caliente y la arena, que también pueden quemarle las patas.
  • Usa ventiladores, alfombrillas refrescantes y una buena ventilación en casa.
  • En los perros de hocico chato, usa un arnés en lugar de un collar y ten especial cuidado siempre que haga calor.
  • Pregunta a tu veterinario o peluquero canino si un corte de pelo le conviene al pelaje de tu perro.

El golpe de calor no es una infección, así que no puede transmitirse de un animal a otro ni a las personas. Sin embargo, el mismo calor puede dañar a todos los que estén expuestos a él. Si un perro se sobrecalienta en un vehículo, un patio o una habitación, revisa también a las demás mascotas que estén allí, y cuídate tú también.

Perros rescatados y recién adoptados

Las primeras paradas después de cada rescate de Paw Squadron son el veterinario y un baño, y cada animal recibe una revisión, tratamiento, vacunas y un microchip antes de la adopción. Aun así, una familia nueva necesita tiempo para aprender cómo tolera su perro el calor. Puede que aún no sepas cuánto puede caminar tu perro en un día caluroso, lo rápido que se cansa al jugar o si su peso, su complexión o su respiración lo exponen a un riesgo mayor.

Durante el primer verano, haz paseos cortos y en las horas más frescas, y vigila de cerca a tu perro. Si tu nuevo perro va a viajar hasta ti con calor, planifica sombra, agua y pausas, y nunca lo dejes solo en un vehículo estacionado durante las paradas. En la primera visita, pregunta a tu veterinario si la raza, la complexión o la salud de tu perro requieren cuidados adicionales con el calor. Encontrarás más guías de cuidado en PawPedia, y perros que buscan hogar en nuestra página de Adopciones.

Este artículo ofrece información general, no asesoramiento veterinario. Consulta siempre a un veterinario sobre la salud de tu animal. Algunas imágenes de PawPedia pueden haber sido generadas con IA.

Esta página se actualizó por última vez el 7 de octubre de 2026.

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