Cómo alimentar a tu perro: raciones, horarios y alimentos seguros
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Contenido
- (Inicio)
- Empieza con un alimento completo
- Cuánta comida dar
- Con qué frecuencia dar de comer
- Alimentos para personas que puedes compartir sin riesgo
- Alimentos que debes mantener lejos de tu perro
- Cómo alimentar a un perro delgado o recién adoptado
- Cuándo llamar al veterinario
- Véase también
- De nuestros rescates

| Qué alimento dar | Un alimento comercial formulado para ser toda la dieta |
|---|---|
| Cantidad | La guía de alimentación de la bolsa es solo un punto de partida; las necesidades varían según la edad y la actividad |
| Medición | Pesa la comida con una báscula de cocina si puedes; en un estudio, las tazas medidoras se desviaron hasta un 80 % |
| Peso saludable | Puntuación de condición corporal de 4 o 5 sobre 9; las costillas se palpan fácilmente bajo una fina capa de grasa |
| Con qué frecuencia | La mayoría de los perros adultos, una o dos veces al día; para la mayoría funcionan bien dos comidas medidas a horas fijas |
| Cachorros | Por lo general, cuatro comidas al día de las 6 a las 12 semanas, tres de los 3 a los 6 meses y dos de los 6 a los 12 meses |
| Premios | Menos del 10 % de las calorías diarias de tu perro |
| Cambio de comida | Mezcla el alimento nuevo con el anterior y aumenta su proporción a lo largo de una semana aproximadamente |
| Evita | Alimentos tóxicos como uvas, chocolate, xilitol y cebolla |
| Perros muy delgados | Al principio, raciones pequeñas que se aumentan gradualmente durante varios días según un plan fijado por tu veterinario |
| Acude al veterinario si | Come algo tóxico (aunque parezca estar bien), tiene arcadas sin expulsar nada, tiene el abdomen hinchado o vomita repetidamente |
Una buena alimentación se basa en tres hábitos. Elige un alimento completo, da la cantidad adecuada y mantén una rutina estable. Esta guía explica cada uno de ellos, qué alimentos de la cocina puedes compartir sin riesgo y cómo alimentar a un perro rescatado delgado o a uno recién adoptado.
Empieza con un alimento completo
Los perros necesitan proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas, minerales y agua en el equilibrio adecuado. La forma más sencilla de cubrirlos todos es un alimento comercial pensado para ser la dieta completa. En la Unión Europea, la etiqueta debe indicar si un alimento es un alimento completo, que cubre toda la ración diaria, o un alimento complementario —como muchos premios y complementos que se añaden sobre la comida—, que solo funciona junto con otros alimentos. En los Estados Unidos, busca una declaración de que el alimento cumple los perfiles de nutrientes de la AAFCO. Elige un alimento pensado para la etapa de vida de tu perro. Si estás dudando entre comida húmeda y seca, consulta las ventajas de la comida en lata para perros.
Las dietas caseras pueden funcionar, pero son difíciles de equilibrar. Cuando unos investigadores revisaron 200 recetas publicadas para perros, solo 9 cubrían las necesidades básicas de nutrientes. Si quieres cocinar para tu perro, pregunta a tu veterinario por una receta elaborada por un nutricionista veterinario. Los nutricionistas veterinarios desaconsejan las dietas caseras para cachorros, porque un pequeño error puede perjudicar a un organismo en crecimiento.
Con un alimento completo, los suplementos adicionales no suelen ser necesarios, y algunos pueden causar daños. Un exceso de calcio puede dañar los huesos en desarrollo de los cachorros de razas grandes. Un exceso de vitamina A o de vitamina D también puede provocar enfermedades graves. Consulta a tu veterinario antes de añadir cualquier producto con vitaminas, minerales o calcio.
Varias organizaciones veterinarias y de salud pública desaconsejan las dietas de carne cruda, y hay pocas pruebas de los beneficios para la salud que a menudo se les atribuyen. Los alimentos crudos para mascotas pueden contener bacterias como Salmonella y Listeria. Los perros pueden eliminar estas bacterias en las heces, y las personas pueden contagiarse al manipular el alimento. El riesgo es mayor para los niños, las personas mayores y cualquier persona con el sistema inmunitario debilitado. Si manipulas alimentos crudos, lávate las manos y lava después los comederos y las superficies de la cocina.
Cuánta comida dar
La guía de alimentación de la bolsa es solo un punto de partida. Perros del mismo peso pueden necesitar cantidades muy distintas según su edad, su actividad, su genética y si están esterilizados o no. Cuando un nutricionista veterinario comparó las indicaciones de alimentación de ocho alimentos secos para perros con las necesidades calóricas estándar, solo dos coincidían para perros de todos los tamaños.
Si puedes, pesa la comida con una balanza de cocina. En un estudio, las personas que medían el alimento seco con tazas medidoras se equivocaban hasta en un 80 %. Los pequeños errores diarios se acumulan a lo largo de los meses.
Después, revisa la silueta de tu perro cada pocas semanas. Los veterinarios usan una escala de condición corporal del 1 al 9, en la que 4 o 5 es lo ideal. Con un peso saludable, puedes palpar las costillas con facilidad bajo una fina capa de grasa. Visto desde arriba, se aprecia una cintura detrás de las costillas y, de perfil, el abdomen se recoge hacia arriba detrás del tórax. Si te cuesta palpar las costillas, reduce un poco las raciones. Si las costillas, la columna y los huesos de la cadera sobresalen, puede que tu perro necesite más comida y una revisión veterinaria.
Los premios y lo que le das de la mesa también cuentan. Los veterinarios recomiendan que representen menos del 10 % de las calorías diarias de tu perro.
Con qué frecuencia dar de comer
A la mayoría de los perros adultos se les da de comer una o dos veces al día. Para la mayoría, dos comidas medidas a horas fijas funcionan bien y ayudan a prevenir el aumento de peso. Dejar un comedero lleno todo el día facilita que coman de más, y muchos perros engordan así. Los horarios fijos de comida también te permiten notar enseguida cuándo cambia el apetito.
Los cachorros necesitan comidas más pequeñas y frecuentes. Un horario habitual es de cuatro comidas al día de las 6 a las 12 semanas de edad, tres comidas de los 3 a los 6 meses y dos comidas de los 6 a los 12 meses. Los cachorros de razas toy pueden sufrir hipoglucemia (nivel bajo de azúcar en sangre) y es posible que necesiten comidas más frecuentes. Las razas grandes y gigantes pueden tardar casi dos años en alcanzar la madurez. Para los cachorros que, de adultos, pesarán previsiblemente más de unos 23 kg (50 lb), un alimento formulado para el crecimiento de razas grandes mantiene el calcio y las calorías en niveles más seguros. Pregunta a tu veterinario cuándo pasar a tu cachorro a un alimento para adultos. Para las vacunas, el cambio de dientes y el resto del primer año, consulta el primer año de tu cachorro, mes a mes.
Los perros grandes de tórax profundo tienen un mayor riesgo de dilatación gástrica, una afección potencialmente mortal en la que el estómago se llena de gas y puede girarse. Una sola comida abundante al día aumenta el riesgo, por eso los veterinarios recomiendan dar en su lugar dos o tres comidas más pequeñas. Ten siempre a su disposición agua fresca y limpia.
Cuando cambies de alimento, hazlo poco a poco. Mezcla una pequeña cantidad del alimento nuevo con el anterior y aumenta la proporción del nuevo a lo largo de una semana aproximadamente. Si las heces se vuelven un poco blandas pero tu perro se comporta con normalidad, mantén la misma mezcla uno o dos días más.
Alimentos para personas que puedes compartir sin riesgo
Algunos alimentos de la cocina son buenos premios si se sirven al natural, sin sal, especias, salsas, mantequilla ni aceite. Ofrece una pequeña cantidad la primera vez y vigila si aparece malestar estomacal.
- Zanahoria, pepino, apio o calabacín, cortados en trozos adecuados al tamaño de tu perro
- Rodajas de manzana, sin el corazón, las semillas ni el tallo
- Pollo, pavo o carne magra de vacuno cocidos y sin condimentar, sin huesos, piel ni restos de grasa
- Huevo cocido sin condimentar
- Pescado cocido sin condimentar, sin ninguna espina
- Un puñado del alimento seco habitual de tu perro, guardado en una bolsa para premios o en un juguete dispensador de comida
Cocina los huevos y el pescado antes de compartirlos. La clara de huevo cruda contiene una proteína que bloquea la biotina, una vitamina del grupo B, y los huevos crudos pueden contener Salmonella. Algunos pescados crudos contienen una enzima que destruye la tiamina, otra vitamina del grupo B. Es mejor no darles leche. Los perros tienen poca cantidad de la enzima necesaria para digerir el azúcar de la leche, por lo que los lácteos pueden causar diarrea.
Alimentos que debes mantener lejos de tu perro
Estos alimentos pueden hacer que los perros enfermen gravemente. Con algunos de ellos, basta incluso una pequeña cantidad.
- Uvas y uvas pasas, incluidos los pasteles y panes que las contienen, que pueden dañar los riñones
- Cebolla, ajo y cebollino, que pueden dañar los glóbulos rojos
- Chocolate, café y otras fuentes de cafeína
- Xilitol, un edulcorante presente en chicles y caramelos sin azúcar, en algunas mantequillas de maní o de cacahuete y de otros frutos secos, y en algunos productos de panadería y repostería
- Nueces de macadamia
- Alcohol y masa cruda con levadura
- Huesos, cocinados o crudos, que pueden romper dientes, herir la boca o la garganta u obstruir el intestino
- Sobras grasientas y frituras, que pueden desencadenar una pancreatitis
- Snacks salados
Algunas personas añaden ajo a la comida del perro como antiguo remedio contra los parásitos intestinales (lombrices). El ajo pertenece a la familia de la cebolla y puede dañar los glóbulos rojos, por lo que los veterinarios lo desaconsejan. Tu veterinario puede recomendarte un tratamiento antiparasitario adecuado.
Cómo alimentar a un perro delgado o recién adoptado
Los perros callejeros y abandonados suelen estar delgados cuando se los encuentra. En Paw Squadron, las primeras paradas después de cada rescate son el veterinario y un baño, con una revisión veterinaria, desparasitación y tratamiento contra las pulgas y otros parásitos. Antes de la adopción, cada animal recibe además sus vacunas y un microchip. Esto es importante para la alimentación, porque los parásitos intestinales y otros problemas de salud pueden hacer que un perro siga delgado aunque coma bien.
Para un perro muy delgado, lo más seguro es empezar con comidas pequeñas. Después de mucho tiempo sin comer lo suficiente, una gran cantidad de comida de golpe puede alterar el equilibrio de minerales y sales en la sangre. Esto se llama síndrome de realimentación y puede ser peligroso. Los veterinarios suelen empezar a alimentar a un perro famélico con raciones pequeñas y las aumentan gradualmente durante varios días, a veces con análisis de sangre durante el proceso. Tu veterinario puede fijar el plan y ajustarlo a medida que el perro mejore.
Una vez que el perro esté estable, busca un aumento de peso constante. Pide a tu veterinario un peso objetivo y a qué ritmo alcanzarlo. Pesa al perro cada una o dos semanas y lleva los registros a las revisiones veterinarias.
Un perro recién adoptado también se está acostumbrando a personas nuevas, a sonidos nuevos y, a menudo, a una comida nueva. Durante los primeros días, mantén el alimento que el perro venía comiendo y, si piensas cambiarlo, mezcla los alimentos poco a poco a lo largo de una semana aproximadamente. Dale de comer en un lugar tranquilo y a las mismas horas cada día. Da de comer a las demás mascotas en lugares separados para que ninguna sienta la necesidad de defender su comedero. Si tu nuevo perro rechaza la comida durante más de un día aproximadamente, llama a tu veterinario, y llama antes si se trata de un cachorro o de un perro muy delgado.
Cuándo llamar al veterinario
Llama de inmediato a tu veterinario o a una clínica veterinaria de urgencias si tu perro come algo tóxico, como uvas, chocolate, xilitol o cebolla, aunque parezca estar bien. El xilitol puede causar una bajada peligrosa del azúcar en sangre en un plazo de 10 a 60 minutos, y algunos venenos tardan horas en mostrar signos. Para conocer los signos y la lista completa de peligros domésticos, consulta venenos comunes en casa para perros y gatos.
La dilatación gástrica es una urgencia. Los signos incluyen arcadas sin expulsar nada, abdomen hinchado, babeo, expresión ansiosa, quedarse de pie y estirarse, jadeo y debilidad o colapso. Acude de inmediato al veterinario más cercano.
Consulta también a tu veterinario si hay vómitos repetidos, diarrea acuosa, debilidad o signos de dolor abdominal. Un perro que se queda con la parte delantera agachada y la trasera levantada después de una comida grasa puede tener dolor por una pancreatitis.
Para más guías sobre el cuidado y la salud de los perros, explora PawPedia. Si estás pensando en adoptar y tienes preguntas sobre las necesidades de un perro, envía una solicitud de adopción.
Véase también
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Esta página se actualizó por última vez el 6 de octubre de 2026.