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Bultos y protuberancias en perros: cuándo preocuparse

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7 min de lectura Última actualización

De PawPedia, una enciclopedia de la vida con animales

Contenido
Bultos y protuberancias en perros
Un perro de pelo corto color canela está acostado sobre una alfombra tejida mientras una persona arrodillada le palpa el hombro y el costado con ambas manos.
Un perro acostado sobre una alfombra mientras una persona le pasa las manos por el costado
CausaNo todos los bultos son tumores; los quistes, las verrugas, las infecciones y las hinchazones por presión pueden parecer uno al tacto
Afecta aLa piel y el tejido justo debajo de ella
Edad habitualMás probables a partir de la mediana edad, aunque algunos tipos aparecen sobre todo en perros jóvenes
Cómo se transmiteLa mayoría de los bultos no se transmiten a otras mascotas; las verrugas son la principal excepción y se contagian entre perros por contacto directo y por objetos compartidos
Señales de alarmaCrecimiento rápido, un bulto firme adherido al tejido de debajo o una superficie ulcerada o sangrante; los bultos inofensivos y los cancerosos pueden parecerse
DiagnósticoNormalmente primero una punción con aguja fina, en la que el veterinario toma unas pocas células con una aguja delgada para analizarlas
TratamientoDepende de lo que muestren las pruebas sobre el bulto; muchos bultos inofensivos pueden vigilarse, y la cirugía es el tratamiento principal para la mayoría de los tumores de piel
PronósticoMuchos bultos resultan ser inofensivos, pero algunos son cáncer
PrevenciónLa mayoría no se pueden prevenir, pero las revisiones periódicas de la piel pueden detectarlos a tiempo
Riesgo para las personasLa mayoría de los bultos no se transmiten a las personas; los virus de las verrugas caninas no se consideran un riesgo para las personas ni para los gatos
Es una urgencia siUn bulto sangra mucho o de repente se hincha y enrojece, o el perro vomita, deja de comer, parece débil o tiene heces negras o con sangre

Los bultos en los perros son frecuentes, y los dueños a menudo los descubren al acariciar o cepillar a su perro. Muchos bultos resultan ser inofensivos. Algunos son cáncer, y unos y otros pueden tener un aspecto y un tacto parecidos. Una prueba rápida con aguja en el veterinario a menudo permite diferenciarlos.

Los tumores de la piel y del tejido justo debajo de ella son los tumores más frecuentes en los perros. Se vuelven más probables a partir de la mediana edad, aunque algunos tipos aparecen sobre todo en perros jóvenes. No todos los bultos son tumores. Los quistes, las verrugas, las infecciones y las hinchazones por presión pueden parecer uno al tacto.

Bultos frecuentes en perros

Estos son los bultos que los dueños encuentran con más frecuencia. Solo una prueba puede confirmar cuál tiene tu perro.

  • Los lipomas son bultos de grasa blandos bajo la piel y uno de los tumores benignos más frecuentes en los perros. Se ven sobre todo en perros mayores con sobrepeso, a menudo en el pecho, los costados y la parte superior de las patas, y la mayoría se mueven libremente bajo la piel.
  • Los histiocitomas son bultos pequeños y elevados, a menudo sin pelo y de color rosa o rojo, que suelen darse en perros menores de tres años y medio. Aparecen sobre todo en la cabeza, las orejas y las patas, y la mayoría desaparecen por sí solos en un plazo de dos a tres meses.
  • Los quistes cutáneos se forman a partir de los folículos pilosos. Pueden contener un material gris, marrón o amarillo con aspecto de queso y pueden reventar.
  • Las verrugas (papilomas) las causa un virus. Los perros jóvenes pueden tener varias a la vez, a menudo en los labios y dentro de la boca.
  • Los adenomas sebáceos son crecimientos de las glándulas sebáceas, a menudo varios a la vez, y son frecuentes en la cabeza de los perros mayores. Son benignos, pero pueden irritarse o infectarse.
  • Los higromas son hinchazones blandas, indoloras y llenas de líquido sobre los codos de los perros grandes que se acuestan en suelos duros.
  • Los mastocitomas son el tumor cutáneo maligno más frecuente en los perros. Los bóxer, los pug, los Boston terrier y los golden retriever están entre las razas con mayor riesgo.
  • Los tumores mamarios son bultos a lo largo de la cadena mamaria de las perras. Aproximadamente la mitad de todos los tumores de las perras son tumores mamarios, y algo menos de la mitad de estos son cancerosos.

El aspecto y el tacto no bastan

Un bulto blando que se mueve bajo la piel suele ser solo grasa. Pero esto es solo una orientación aproximada. Un mastocitoma puede tener exactamente el mismo aspecto y el mismo tacto que un lipoma. Además, los mastocitomas pueden hincharse y encogerse de un día para otro, así que pueden dar la impresión de que aparecen y desaparecen. Algunos sarcomas de tejidos blandos forman una fina cápsula falsa que hace que al tacto parezcan regulares y bien delimitados, cuando en realidad se extienden hacia el tejido que los rodea. Incluso los oncólogos veterinarios afirman que no pueden saber qué es un bulto solo con mirarlo o palparlo.

Algunas características son más preocupantes. Entre ellas están el crecimiento rápido, un bulto firme que parece fijo al tejido de debajo y una superficie ulcerada o que sangra. La ubicación también importa. Los melanomas malignos tienden a aparecer en los labios, en la boca y en los lechos ungueales. Un tumor en un lecho ungueal puede parecer un dedo hinchado o una infección de la uña que no se cura. El carcinoma de células escamosas está relacionado con la exposición al sol y suele aparecer en la parte baja del vientre de perros de piel blanca y pelo corto, como los dálmatas, los bull terriers, los perros de tipo pit bull y los beagles.

Cuándo acudir al veterinario

Muchos oncólogos veterinarios siguen una regla sencilla. Si un bulto tiene el tamaño de un guisante (arveja) o más y lleva un mes ahí, recomiendan analizarlo mediante una punción con aguja o una biopsia. Conviene pedir cita antes si notas cualquiera de las siguientes situaciones.

  • Un bulto nuevo en un perro de mediana edad o mayor
  • Un bulto que crece, cambia de forma o de color, o que al tacto se nota distinto
  • Un bulto firme que no se mueve bajo la piel
  • Cualquier bulto en la boca, en un dedo o alrededor de una uña
  • Cualquier bulto a lo largo de las mamas de una perra
  • Una llaga o una zona que sangra y no se cura
  • Un bulto que tu perro no deja de lamerse, rascarse o morderse

Antes de la visita, anota dónde está el bulto y cuándo lo encontraste. Medirlo o tomarle una foto junto a una moneda te ayuda, a ti y a tu veterinario, a ver si cambia con el tiempo.

Cuándo es una urgencia

La mayoría de los bultos pueden esperar a una cita normal. Algunas situaciones requieren atención el mismo día. Ponte en contacto con tu veterinario o con una clínica veterinaria de urgencias si un bulto sangra mucho o de repente se hincha y se pone rojo, o si tu perro vomita, deja de comer, parece débil o tiene heces negras y alquitranadas o con sangre. Los mastocitomas pueden liberar histamina y otras sustancias cuando se manipulan, y esto puede provocar úlceras de estómago y sangrado. Un bulto que aparece rápidamente y se nota caliente y doloroso puede ser una infección, que también necesita atención sin demora.

Cómo revisan los veterinarios un bulto

El primer paso habitual es una punción aspirativa con aguja fina. El veterinario introduce una aguja delgada en el bulto, recoge unas cuantas células y las examina al microscopio o las envía a un laboratorio. Es un procedimiento sencillo que se hace durante una visita normal y a menudo da una respuesta. Las obras de referencia veterinarias recomiendan esta prueba antes de la cirugía. Puede ahorrar a muchos perros una operación por un bulto inofensivo, y ayuda al veterinario a planificar la cirugía adecuada para uno que no lo es.

A veces la aguja no recoge suficientes células o el resultado no es claro. Entonces el veterinario puede proponer una biopsia, en la que se toma un pequeño fragmento de tejido, normalmente con sedación o anestesia. La biopsia también permite determinar el grado del tumor, que indica lo agresivo que probablemente será.

Si un bulto es un cáncer, el veterinario puede comprobar si se ha extendido. Esto puede incluir una muestra con aguja del ganglio linfático más cercano, radiografías de tórax y una ecografía abdominal. Cualquier bulto que se extirpe debería enviarse a un laboratorio para obtener un informe completo, aunque pareciera inofensivo.

Cómo se tratan los bultos

El tratamiento depende de qué sea el bulto. Muchos bultos benignos pueden simplemente vigilarse. Un histiocitoma a menudo desaparece por sí solo, y un lipoma pequeño que no crece ni le molesta al perro puede dejarse como está. Aun así, tu veterinario puede proponer extirpar un bulto benigno que crece mucho, se infecta o le dificulta el movimiento.

La cirugía es el tratamiento principal de la mayoría de los tumores de piel. En cánceres como los mastocitomas y los sarcomas de tejidos blandos, el cirujano extirpa el bulto junto con un amplio margen de tejido sano. La primera cirugía ofrece la mejor oportunidad de extirparlo por completo, y esa es una de las razones por las que importa tener un diagnóstico antes de la operación. Algunos perros también necesitan radioterapia o quimioterapia, sobre todo cuando un tumor es de grado alto o no pudo extirparse por completo. Tu veterinario o un oncólogo veterinario pueden explicarte qué opciones son adecuadas para tu perro y qué resultado cabe esperar.

Después de la cirugía, el informe del laboratorio indica qué era el bulto y si se extirpó por completo, y tu veterinario puede explicarte las revisiones de seguimiento que hagan falta.

Revisiones en casa y prevención

La mayoría de los bultos no se pueden prevenir, pero sí puedes detectarlos a tiempo. Revisa la piel de tu perro con regularidad, por ejemplo mientras lo cepillas, e incluye los labios, la boca, las patas, los lechos ungueales, las axilas y el vientre. Algunas medidas también reducen riesgos concretos. La esterilización reduce el riesgo de tumores mamarios, y el beneficio es mayor cuando se hace antes del primer celo. Tu veterinario puede aconsejarte sobre el mejor momento para tu perro. Los perros de piel clara y pelo corto pueden beneficiarse de la sombra y de pasar menos tiempo bajo el sol intenso del mediodía, lo que puede ayudar a protegerlos del carcinoma de células escamosas. Una cama blanda protege los codos de los perros grandes frente a los higromas. Mantener a tu perro en un peso saludable es bueno por muchas razones, y los lipomas son más frecuentes en los perros con sobrepeso.

Es mejor no apretar un bulto que parece un quiste, porque su contenido puede salirse hacia el tejido de alrededor y causar inflamación. También es prudente no pinchar ni frotar un mastocitoma ya diagnosticado, ya que manipularlo puede hacer que libere sus sustancias químicas.

Bultos que pueden propagarse

La mayoría de los bultos no pueden transmitirse a otras mascotas ni a las personas. Entre los bultos comunes, las verrugas son la principal excepción. El virus se transmite entre perros por contacto directo y a través de objetos compartidos, como juguetes, cuencos y camas, y puede afectar a varios perros donde conviven perros jóvenes. Los virus de las verrugas caninas son específicos de especie, por lo que no se consideran un riesgo para las personas ni para los gatos. Las verrugas a menudo desaparecen solas con el tiempo, y aun así vale la pena que tu veterinario confirme que el bulto es una verruga.

Bultos en perros rescatados

Los perros rescatados suelen llegar con un historial desconocido y una edad estimada, y los bultos se vuelven más frecuentes con la edad. Una perra adoptada de adulta puede haber tenido ciclos de celo antes de ser esterilizada, por lo que su riesgo de tumores mamarios puede ser mayor que el de una perra esterilizada antes de su primer celo. Revisar con suavidad a lo largo de sus mamas durante el aseo es un buen hábito.

En Paw Squadron, las primeras paradas después de cada rescate son el veterinario y un baño, y cada animal recibe una revisión veterinaria, tratamiento, vacunas y un microchip antes de la adopción. Aun así, un bulto puede aparecer en cualquier momento, por lo que conviene señalar cualquier cosa nueva en tu primera visita a tu propio veterinario y mantener después las revisiones periódicas.

Puedes conocer a los perros que buscan hogar en nuestra página de Adopciones y encontrar más guías de salud en PawPedia.

Este artículo ofrece información general, no asesoramiento veterinario. Consulta siempre a un veterinario sobre la salud de tu animal. Algunas imágenes de PawPedia pueden haber sido generadas con IA.

Esta página se actualizó por última vez el 10 de octubre de 2026.

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