Cataratas en perros: signos, causas y tratamiento
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Contenido
- (Inicio)
- Qué causa las cataratas
- Catarata o envejecimiento normal
- Signos que hay que vigilar
- Cómo evolucionan las cataratas
- Cuándo es una urgencia
- Cómo diagnostican los veterinarios las cataratas
- Opciones de tratamiento
- Vivir con un perro que no ve bien
- Herencia y prevención
- Perros rescatados y recién adoptados
- Véase también
- De nuestros rescates
- Fuentes
En resumen
Una catarata es una zona opaca en el cristalino del ojo que bloquea la luz y nubla la visión, y la mayoría de los casos en perros son hereditarios. La cirugía es el único tratamiento que la elimina. No todo ojo opaco es una catarata, así que haz que lo examinen, y llama al veterinario el mismo día si el ojo está rojo y entrecerrado o si hay ceguera repentina.

| Causa | La mayoría de las cataratas en perros son hereditarias |
|---|---|
| Afecta a | El cristalino del ojo |
| Con mayor riesgo | Perros diabéticos y razas como el cocker spaniel americano, el labrador retriever, el caniche, el boston terrier y el shih tzu |
| Cómo se transmite | No se contagian a otras mascotas ni a las personas; las cataratas hereditarias pueden transmitirse de los padres a los cachorros |
| Primeros signos | Una opacidad blanca, gris o gris azulada en la pupila; las cataratas en fase temprana rara vez causan problemas evidentes |
| Signos frecuentes | Chocar con muebles, puertas o paredes, sobre todo con poca luz o en un lugar nuevo |
| Diagnóstico | Exploración ocular por parte del veterinario con una luz intensa y un oftalmoscopio, a menudo tras aplicar gotas que dilatan la pupila |
| Tratamiento | La cirugía es la única forma de eliminar una catarata; no se ha demostrado que ningún colirio, suplemento o dieta la disuelva o la frene |
| Pronóstico | Cuando la cirugía sale bien, muchos perros pueden volver a ver poco después; la tasa de éxito descrita es de alrededor del 80 al 95 % |
| Prevención | No hay ninguna forma demostrada de prevenir las cataratas en un perro concreto |
| Es una urgencia si | Ojo rojo o entrecerrado, neblina azulada sobre toda la parte frontal del ojo, un ojo más grande que el otro, una pupila que permanece dilatada o ceguera repentina |
Una catarata es una zona turbia en el cristalino del ojo. El cristalino se encuentra detrás de la pupila y enfoca la luz sobre la retina, en la parte posterior del ojo. Cuando una parte del cristalino se vuelve opaca, pasa menos luz y la visión se vuelve borrosa. Una catarata pequeña puede afectar muy poco al perro. Una catarata que cubre todo el cristalino le quita la visión útil de ese ojo.
Muchos dueños notan primero una neblina blanca o gris en los ojos de un perro mayor. Sin embargo, no todo ojo turbio es una catarata. Cierta opacidad forma parte del envejecimiento normal, y algunas causas de turbidez requieren atención urgente. Tu veterinario puede distinguirlas.
Qué causa las cataratas
La mayoría de las cataratas en perros son hereditarias. Pueden aparecer en perros jóvenes o más adelante en la vida. Entre las razas con mayor riesgo descrito están el cocker spaniel americano, el labrador retriever, el caniche, el boston terrier, el shih tzu, el springer spaniel galés y los schnauzers. Cualquier perro puede verse afectado, incluidos los mestizos.
La diabetes es la enfermedad que con más frecuencia se asocia a las cataratas en los perros. El nivel alto de azúcar en sangre altera la química del interior del cristalino. El cristalino absorbe agua, se hincha y se vuelve opaco. La mayoría de los perros diabéticos desarrollan cataratas, a menudo durante el primer año tras el diagnóstico, incluso cuando la diabetes está bien controlada. Estas cataratas pueden formarse con rapidez.
Otras causas son una lesión en el ojo y una inflamación prolongada en el interior del ojo. En casos raros, los cachorros huérfanos criados con un sustituto de la leche al que le faltan ciertos nutrientes desarrollan cataratas. Algunas cataratas simplemente aparecen con la edad.
Catarata o envejecimiento normal
Muchos perros desarrollan una neblina gris azulada en el centro del cristalino al llegar a la mediana edad y la vejez. Esto se llama esclerosis nuclear o esclerosis lenticular. Con los años, el cristalino se endurece y se compacta, por lo que su centro se ve turbio con cierta luz. Es un cambio normal del envejecimiento. Los perros con esclerosis nuclear suelen conservar una visión útil. Puede que calculen peor las distancias cortas, que no atrapen un juguete que se les lanza o que parezcan inseguros en las escaleras.
Una catarata es una verdadera opacidad que bloquea la luz. A menudo se ve más blanca o con un aspecto más parecido a la tiza, y puede estar en un solo punto o extenderse por todo el cristalino. Para el dueño, ambas pueden parecer iguales, y las dos pueden estar presentes en el mismo ojo. Tu veterinario puede distinguirlas durante una exploración ocular.
Signos que hay que vigilar
Las cataratas en fase temprana rara vez causan problemas evidentes. Los perros dependen mucho del olfato y del oído, por lo que muchos se adaptan a una pérdida de visión lenta. Es posible que los dueños solo lo noten cuando ambos ojos están afectados. Entre los signos están los siguientes.
- Una opacidad blanca, gris o gris azulada en la pupila
- Chocar con muebles, puertas o paredes, sobre todo con poca luz o en un lugar nuevo
- Dudar ante escaleras y bordillos, o antes de saltar al sofá o bajar de él
- No atrapar un juguete o un premio que se le lanza
- Quedarse más cerca de ti de lo habitual o moverse con más cautela en los paseos
- Ver mejor con luz intensa que con poca luz, o al revés
Algunos de estos cambios también aparecen con el envejecimiento normal, así que una exploración ocular es la forma de averiguar la causa.
Si tu perro de repente bebe y orina mucho más, come más y pierde peso, pide a tu veterinario que compruebe si tiene diabetes. Los ojos turbios que aparecen junto con esos signos requieren una visita sin demora.
Cómo evolucionan las cataratas
Los veterinarios suelen describir las cataratas según la parte del cristalino que cubren. Una catarata incipiente cubre una pequeña parte del cristalino y no afecta de forma apreciable a la visión. Una catarata inmadura cubre más y puede volver borrosa la visión. Una catarata madura cubre todo el cristalino y bloquea la visión útil de ese ojo. Una catarata hipermadura ha empezado a descomponerse y a encogerse, lo que puede inflamar el ojo.
Algunas cataratas se mantienen pequeñas durante mucho tiempo. Otras crecen con rapidez, sobre todo en los perros diabéticos.
Cuándo es una urgencia
Una catarata por sí sola no suele ser dolorosa. Los problemas empiezan cuando las proteínas se filtran desde el cristalino hacia el interior del ojo. El organismo las trata como extrañas y el ojo se inflama. Esto se llama uveítis inducida por el cristalino. Si no se trata, puede aumentar la presión dentro del ojo y provocar un glaucoma, que puede ser muy doloroso y hacer que el perro pierda el ojo. Lo mejor es contactar con un veterinario el mismo día si notas alguno de estos signos.
- Ojo rojo, entrecerrar el ojo, lagrimeo o tocarse el ojo con la pata
- Una neblina azulada que cubre toda la parte frontal del ojo
- Un ojo que parece más grande que el otro, o una pupila que permanece dilatada
- Ceguera repentina en uno o ambos ojos
- Un perro diabético que pierde la vista rápidamente o parece encontrarse mal
La ceguera repentina también puede deberse a problemas en la retina, por lo que siempre requiere una exploración sin demora.
Cómo diagnostican los veterinarios las cataratas
Tu veterinario examinará ambos ojos con una luz intensa y un oftalmoscopio, a menudo tras aplicar gotas que dilatan la pupila. Normalmente medirá la presión dentro del ojo y buscará signos de inflamación. Los análisis de sangre y orina pueden mostrar si la diabetes u otra enfermedad está detrás del cambio. Es posible que tu veterinario te derive a un oftalmólogo veterinario, un veterinario especializado en los ojos.
Opciones de tratamiento
No se ha demostrado que ningún colirio, suplemento o dieta disuelva una catarata ni la frene. Algunos productos que se promocionan con este fin pueden incluso empeorar las cataratas. La cirugía es el único tratamiento que elimina una catarata. Antes de la cirugía, el especialista suele hacer análisis de sangre, una ecografía del ojo y una prueba eléctrica de la retina llamada electrorretinograma. Estas pruebas son importantes porque quitar una catarata solo devuelve la vista si la retina que hay detrás sigue funcionando.
La operación estándar se llama facoemulsificación. Con anestesia general, el cirujano hace un corte diminuto en la córnea, fragmenta el cristalino opaco con ultrasonido y lo extrae. En la mayoría de los perros se coloca una lente artificial en el lugar del cristalino original. Cuando la cirugía sale bien, muchos perros pueden volver a ver poco después de despertar. Las tasas de éxito descritas van aproximadamente del 80 al 95 %. Los resultados suelen ser mejores cuando la cirugía se hace antes de que la catarata esté completamente madura y antes de que aparezca la inflamación.
Los cuidados posteriores requieren compromiso. Los perros a menudo pasan la noche en el hospital y después llevan en casa un collar isabelino (cono) para que no puedan frotarse el ojo. Los dueños aplican gotas oculares según el horario que indica el oftalmólogo, y hay varias visitas de control. Entre las posibles complicaciones están la inflamación persistente, el glaucoma, las úlceras corneales, la infección, una nueva opacidad alrededor de la lente artificial y el desprendimiento de retina.
La cirugía no es adecuada para todos los perros. Puede que la retina no funcione, que el perro tenga otros problemas de salud o que el gasto y los cuidados posteriores no estén al alcance de la familia. Un perro al que no se le extirpan las cataratas sigue necesitando revisiones oculares periódicas, incluida la medición de la presión cada pocos meses, porque con el tiempo pueden aparecer inflamación y glaucoma. Tu veterinario puede recomendar gotas oculares antiinflamatorias para proteger el ojo. En algunos perros jóvenes, una catarata se aclara en parte por sí sola a medida que el material del cristalino se reabsorbe, pero no se puede contar con ello.
Vivir con un perro que no ve bien
Muchos perros se adaptan bien a la pérdida de visión. Aprenden a conocer su casa por el olfato, el oído y la memoria. Ayuda mantener los muebles, los comederos y las camas en los mismos lugares y bloquear las escaleras y las piscinas con puertas o barreras. Háblale a tu perro antes de tocarlo y pide a las visitas que hagan lo mismo. La correa es lo más seguro en lugares desconocidos, y una palabra corta como “escalón” antes de bordillos y escaleras puede ayudar. Las alfombras con texturas diferentes y un pequeño cascabel en las otras mascotas también pueden ayudar a un perro a orientarse. La mayoría de los perros con poca vista siguen disfrutando de los paseos, los juegos de olfato y el tiempo con su gente.
Herencia y prevención
Las cataratas no son contagiosas. No pueden transmitirse a otras mascotas ni a las personas. Las cataratas hereditarias pueden pasar de los padres a los cachorros, por lo que los criadores responsables hacen examinar los ojos de sus perros por un examinador ocular veterinario certificado antes de criar con ellos. En Europa, estas exploraciones se realizan a través de programas de detección de enfermedades oculares vinculados a las sociedades caninas nacionales y a los clubes de raza. Los especialistas desaconsejan criar con perros que tienen cataratas hereditarias.
No hay ninguna forma demostrada de prevenir las cataratas en un perro concreto. Las revisiones periódicas ayudan a tu veterinario a detectar a tiempo los cambios en el cristalino y la diabetes. Coméntale cualquier cambio en el aspecto de los ojos de tu perro, aunque sea pequeño. Conviene revisar sin demora las lesiones oculares y los ojos rojos y doloridos, porque la inflamación dentro del ojo puede provocar cataratas y otros daños.
Perros rescatados y recién adoptados
Los perros rescatados suelen llegar con un pasado desconocido. Un perro mayor puede tener ya los ojos turbios, y puede no estar claro si se trata del envejecimiento normal, de una catarata o de la consecuencia de una lesión o una inflamación antiguas. En Paw Squadron, las primeras paradas después de cada rescate son el veterinario y un baño, con una revisión veterinaria, desparasitación y tratamiento contra las pulgas y otros parásitos. Cada animal recibe una revisión veterinaria, tratamiento, vacunas y un microchip antes de la adopción.
Si adoptas un perro con los ojos turbios, es buena idea pedir cita con tu propio veterinario en las primeras semanas. Pídele que anote el aspecto actual de los ojos para que sea más fácil seguir los cambios más adelante. Un perro con visión limitada puede necesitar más tiempo para aprender a moverse en un hogar nuevo, así que al principio ayuda una distribución sencilla y estable. Encontrarás más guías en PawPedia, y puedes conocer a los perros que esperan un hogar en nuestra página de Adopciones.
Véase también
De nuestros rescates
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Fuentes
Fuentes en línea
- Disorders of the Lens in Dogs · Merck Veterinary Manual (Pet Owner Version)
- Cataracts in Dogs · VCA Animal Hospitals
- Canine cataracts · Cornell Richard P. Riney Canine Health Center
- Cataracts in dogs · PDSA
- Cataracts in Dogs: What to Know · American Kennel Club
Enciclopedias
- Cataract · Wikipedia
- Cataract · Encyclopædia Britannica
- М. В. Рябина. Катаракта [Cataract] · Большая российская энциклопедия, т. 13, Москва, 2009, с. 328 (archived copy)
- 白内障 [Cataract] · 日本大百科全書(ニッポニカ), 小学館, via Kotobank
Libros
- Gelatt KN. Essentials of Veterinary Ophthalmology. 3rd ed. Hoboken, NJ: Wiley-Blackwell, 2014. ISBN 9781118771877
- Ettinger SJ, Feldman EC, Côté E (eds.). Textbook of Veterinary Internal Medicine: Diseases of the Dog and the Cat. 8th ed. St. Louis: Elsevier, 2016. ISBN 9780323312110
- Щербаков Г. Г. и др.; под общ. ред. Г. Г. Щербакова. Внутренние болезни животных: учебник [Internal Diseases of Animals: A Textbook]. Санкт-Петербург: Лань, 2014. ISBN 9785811416820
- Nelson RW, Couto CG. Small Animal Internal Medicine. 6th ed. St. Louis: Elsevier, 2019. ISBN 9780323570145
Este artículo ofrece información general, no asesoramiento veterinario. Consulta siempre a un veterinario sobre la salud de tu animal. Algunas imágenes de PawPedia pueden haber sido generadas con IA.
Esta página se actualizó por última vez el 13 de octubre de 2026.